El anuncio de navidad de un supermercado inglés recrea un momento especial de la 1ra guerra mundial.


Los comunicadores de Sainsbury’s, la tercera cadena más grande de supermercados del Reino Unido (tiene el 16,4% del mercado), fundada en 1869, en cooperación con la Royal British Legion recreó uno de los más famosos momentos de la primera guerra mundial en su nuevo anuncio de Navidad.

El comercial para la Navidad 2014 de la cadena inglesa de supermercados Sainsbury's conmemorando el centenario del comienzo de la 1er guerra mundial.

El comercial para la Navidad 2014 de la cadena inglesa de supermercados Sainsbury’s conmemorando el centenario del comienzo de la 1er guerra mundial.

El comercial de casi 4 minutos de duración que se estrenó durante la emisión del programa
Coronation Street de la cadena de televisión británica ITV el miércoles pasado por la noche (hora de Londres), cuenta la historia real del día de Navidad de 1914, cuando soldados británicos y alemanes salieron espontáneamente de sus trincheras en una tregua no pactada para intercambiar presentes y jugar al fútbol.

Mientras que algunos cuestionaron el buen gusto del aviso por utilizar la guerra para vender productos,
Sainsbury’s prometió donar todos las ganancias obtenidos por la venta de la barra de chocolate de £1.- que se promociona en el aviso (20 penies por unidad) a beneficio de la Royal British Legion. El supermercado tiene una relación desde hace 20 años con la RBL, una organización benéfica británica que proporciona apoyo financiero, social y emocional a
los miembros y veteranos de las Fuerzas Armadas británicas, sus familias y personas a cargo.

En la película que puedes ver aquí, y cuyas escenas fueron reconstruidas con la ayuda de un historiador y la propia RBL, un soldado británico escucha que soldados alemanes en la trinchera enemiga de enfrente, entonan “Noche de Paz” y tentativamente expone su vida aventurándose por sobre el alambre de púas a la “tierra de nadie” para ir desarmado al encuentro de sus enemigos. Instantes después camaradas y alemanes hacen los mismo y se dan la mano. Tras un partido de fútbol, el soldado británico desliza secretamente un regalo -una barra de chocolate- en el bolsillo de un soldado del reich, que se da cuenta recién al regresar a su lado del campo de batalla.

La controversia del corto surge tanto por el fin comercial del aviso (si bien lo recaudado por las ganancias de la venta del producto se destina a una entidad benéfica, lo que Sainsbury’s busca es recordación de marca en toda su amplitud), como por el hecho de que las escenas muestran una situación idealizada sin el horror de la sangre, los cadáveres de los caidos, el estado de los combatientes con sus uniformes desgarrados y el hedor nauseabundo, las ratas, el barro en las trincheras y el intenso frío del invierno boreal. En definitiva: nada del real drama y horror.

Como sostiene el periodista del diario londinense The Guardian, Ally Fogg, “La guerra de trincheras de 1914-1918 es uno de los acontecimiento que lidera la lista de horrores que la humanidad se ha regalado a sí misma y al planeta y que representa una cicatriz icónica y permanente en nuestra cultura al igual que el holocausto nazi o el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Japón, acontecimientos que se perciben como un fantasma vivo; un recordatorio constante de nuestra capacidad de infligir grados incomprensibles de violencia y sufrimiento a personas inocentes. Con el mismo criterio -sostiene- ¿le daríamos la bienvenida en la próxima navidad a un anuncio que nos muestre una escena conmovedora en Auschwitz entre un niño judío y un niño con discapacidad, intercambiando regalos para Navidad y Hanukah en su camino a las cámaras de gas? Espero que no, aunque creo que no hay una gran diferencia en la moralidad con el presente aviso”.

Yo sí creo que hay una diferencia. Una diferencia enorme, porque justamente el hecho real
sobre el cual se monta esta historia representa una pequeña luz de humanidad en la tiniebla del horror. Desde que sucedió, la Tregua de Navidad de 2014 es una una imagen perdurable del triunfo del espíritu humano sobre la adversidad. Y más allá de la posición extrema del columnista que a mi modo no resiste la más mínima comparación, lo cierto es que la primera ley de todo mensaje comercial ha de ser desarrollar la empatía necesaria para evitar que minorías étnicas, religiosas, sexuales o de otro tipo puedan verse afectadas en sus creencias o modos de vida.

El comercial es la continuación de la estrategia de Sainsbury’s de montarse sobre el memorial de la primer guerra, la que comenzó con la exibición de miles de amapolas de cerámica en el foso de la Torre de Londres para recordar los 100 años del inicio de la contienda. La obra de arte atrajo a millones de visitantes sólo en los primeros meses.

Charles Byrne, director de recaudación de fondos de la Royal British Legion, sostuvo que:
Estamos muy orgullosos de nuestra asociación de 20 años con Sainsbury y esta campaña es particularmente importante. A cien años de la tregua de Navidad de 1914, la campaña recuerda a los caídos, al tiempo que ayuda a recaudar fondos vitales para apoyar el futuro de la vida“.

Respecto a la estrategia de la campaña, Mark Given, director de comunicaciones de
Sainsbury, declaró que “Este año, hemos querido reflejar el tema de la Navidad en nuestra tradicional campaña a favor de la RBL a través del prisma de uno de los más
extraordinarios momentos compartidos en la historia moderna, cuando el día de Navidad de 1914, soldados británicos y alemanes dejaron por un momento las armas, y se reunieron espontáneamente en un territorio neutral para compartir historias, recuerdos e incluso un partido de fútbol. Se trata de una historia emotiva y especialmente conmovedora que en este 2014 se enlaza con la conmemoración del primer centenario de la 1ra. guerra mundial. Es por eso que hemos trabajado en estrecha colaboración con la Legión para que podamos llevar esta historia con autenticidad y respeto. Sabemos que muchos de nuestros clientes se sienten tan apasionados con la increíble labor que lleva a cabo la Legión como nosotros. Esperamos que nuestra campaña no solo crée conciencia y contribuya a recaudar fondos para la institución, sino que fundamentalmente inspire a nuestros clientes a compartir una Navidad inolvidable con sus familias y amigos “.

Miles de tulipanes d cerámica en el foso de la Torre de Londres. Una instalación para conmemorar el inicio de la 1er guerra mundial

Miles de tulipanes de cerámica en el foso de la Torre de Londres. Una instalación auspiciada por Sainsburys para conmemorar el inicio de la 1er guerra mundial

La historia real de la tregua no autorizada

El carácter estático y aburrido de la guerra de trincheras y la proximidad del enemigo (lo que significaba que podía ser escuchado y olido lo que estaba cocinando aunque rara vez se lo veía) hizo que a muchos hombres se le despertara la curiosidad por saber más de aquellos a quienes se enfrentaban. Ciertamente, ambos bandos estaban sometidos a las mismas condiciones de falta de higiene, humedad y frío lo que produjo que se desarrollara un extraño sentido de respeto mutuo. Se producían hasta ocasionales conversaciones a los gritos entre las trincheras, y cada tanto un intercambio de cosas, aunque ser demasiado aventurero era algo muy temerario para los hombres los que caían como moscas por el contínuo fuego de los francotiradores.

El 5 de ciciembre de 1914 el general Sir Horace Smith-Dorrien a cargo del II Cuerpo Fuerza Expedicionaria Británica, emitió la siguiente instrucción a los comandantes de todas las unidades de aquel país: “Es durante este periodo (de la Navidad) que existe el mayor peligro para la moral de las tropas. La experiencia actual y de cualquier otra guerra demuestra sin lugar a dudas que las tropas de trincheras en proximidad cercana a las del enemigo caen muy fácilmente en la filosofía de vida de “vivir y dejar vivir”. De esta manera tanto los oficiales como los hombres se hunden en un letargo militar del que es difícil despertar cuando surge nuevamente el momento de grandes sacrificios. La actitud de nuestras tropas se puede entender fácilmente y en cierta medida los mandos simpatízan con ella. Sin embargo la misma es muy peligrosa porque desalienta la iniciativa de los comandantes y destruye el espíritu ofensivo en todos los rangos. Por lo tanto se conmina a todos los Comandantes de División a impresionar a sus subordinados sobre la absoluta necesidad de fomentar el espíritu ofensivo. Las relaciones de amistad con el enemigo, las treguas y armisticios no oficiales, por más tentadoras y amenas que sean, están absolutamente prohibidas“.

"Tommy" y "Fritz" intercambian presentes. Soldados británicos y alemanes reunidos en tierra de nadie durante la tregua no oficial (las tropas británicas de los húsares de Northumberland, 7ª División, Bridoux-Rouge Banc Sector)

La escena de la vida real: el “Tommy” y “Fritz” intercambian presentes. Soldados británicos y alemanes reunidos en la “tierra de nadie” durante la tregua no oficial de Navidad de 1914.

En realidad los primeros síntomas de una tregua se vislumbraron ya el 20 de diciembre en el frente de la 22ª Brigada inglesa. Ese día los alemanes comenzaron a socorrer a soldados británicos heridos en “la tierra de nadie”. Hubo algunos contactos esporádicos. De acuerdo con el teniente G. Heinekey del 2do Batallón Real, ese clima de confraternización duró toda la mañana. El Teniente Henry Bower, del 1ro South Staffordshire y al menos un soldado del 2do Real fueron muertos por disparos de fusil amigos mientras colaboraban en la asistencia a los heridos. Una actividad similar se llevó a cabo en el frente de la vigésima Brigada.

El 23 de diciembre un soldado alemán, Karl Aldag, informó que en ambos bandos se había
oído cantar himnos en las trincheras. En las alemanas los soldados comenzaron a
traer y a armar árboles de Navidad y algunos hombres comenzaron a colocarlos en los
parapetos de las trincheras para que los ingleses pudieran verlos. Ese día se produjo una
tregua en el frente de la 23ª Brigada inglesa.

24 de diciembre 1914, víspera de Navidad. El tiempo cambió y se produjo una fuerte
helada. La falta de lluvia hizo que las condiciones de las trincheras fueran un poco más
soportables. 98 soldados británicos cayeron ese día, muchos de ellos víctimas de disparos
de francotiradores. Un avión alemán dejó caer una bomba en Dover: el primer ataque aéreo sufrido en la historia británica. Durante la tarde y temprano en la noche, la infantería británica se vió asombrada por la cantidad de árboles de Navidad con velas y farolitos de papel, en los parapetos enemigos. Hubo mucho canto de villancicos, himnos y canciones populares, y un cambio gradual de la comunicación e incluso encuentros en algunas áreas. Muchos de ellos fueron para organizar la recolección de los cuerpos de los caídos. En otros lugares, el fuego de las armas aún continuaba por lo que los oficiales de ambos bandos no sabían muy bien cómo reaccionar. La noche del 24 fue calma y trajo una leve brisa helada.

El día de la Navidad las unidades detrás de las líneas asistieron a los servicios religiosos y en la mayoría de los casos organizaron cenas navideñas en graneros y edificios en ruinas. En el frente de batalla, la confraternización que comenzara en la víspera continuó durante todo el día. No todas las unidades estaban enteradas de esas treguas y encuentros informales pero el rumor no tardó en extenderse por todo el frente. Los cuerpos caídos de muchos hombres en la “tierra de nadie” fueron enterrados, algunos en fosas conjuntas. Muchos soldados registraron en diarios o cartas a sus familiares los extraños y maravillosos acontecimientos. Los britanicos intercambiaban direcciones con soldados alemanes, muchos de los cuales hablaban Inglés. En el frente brtánico ese día hubo 81 bajas; algunas en áreas que habían sido de confraternización, víctimas de francotiradores. En otras zonas, hubo sin embargo una considerable actividad: el 2do de la Guardia de Granaderos inglés sufrió grandes pérdidas en combates intensos.

Con la suave nevada en algunas áreas del frente se reanudó el espíritu amistoso. Poco a poco, sin embargo, los oficiales y soldados de ambos bandos comenzaron a reanudar la precaución normal de trinchera. El ambiente en general se mantuvo relajado en la medida en que los oficiales de ambos bandos asumieron una actitud pragmática durante los acontecimientos. La oportunidad fue aprovechada para realizar trabajos que de otra manera hubieran sido peligrosos. Sin embargo, la noticia de la tregua estaba llegando a los cuarteles generales. En el frente inglés, el General Smith-Dorrien (el del comunicado) pidió referencias de las unidades y oficiales que tomaron parte de la tregua no autorizada, con miras a una acción disciplinaria. Sin embargo no se tomó ninguna. 62 soldados británicos cayeron ese día. Al caer la noche, las cosa se puso más tranquila y los hombres se retiraron a sus trincheras para ingerir algo caliente que tomaron como la comida de Navidad que se supone había sido prevista para ellos.

Del 27 al 31 de diciembre el clima se volvió lluvioso con tormentas que trajeron rayos y truenos. Hubo casos de hombres que desaparecieron en las zanjas inundadas de las trincheras. Con todo, en algunas franjas del frente el estado de ánimo amistoso se mantuvo por varios días más y no hubo casi disparos, aunque la abierta confraternización fue cediendo paulatinamente. En vísperas de Año Nuevo aún se escuchaba cantar a los hombres y también hubo intercambios de mensajes, pero una tregua, como la del 24 y 25 ya no se repitió. La guerra volvió a ser la guerra.

Portada del Daily Mirror del 5 de enero de 1915 con la noticia del día: "Un grupo histórico: soladados britanicos y alemanes fotografiados juntos"

Portada del Daily Mirror del 5 de enero de 1915 con la noticia del día: “Un grupo histórico: soladados britanicos y alemanes fotografiados juntos

Aquí puedes ver el corto de Sainsbury’s. A mi el aviso me gustó. ¿A ti?

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Acerca de mritter1946

Soy un hombre que ha dedicado su vida profesional a la comunicación. Me gradué y doctoré en Ciencias de la Comunicación Social en Buenos Aires.Tras 32 años en la corporación Siemens -los ultimos 10 como director regional de relaciones y comunicaciones corporativas- dedico desde 2003 mi actividad a la consultoría de temas relacionados con la comunicación en tiempos de crisis y a la docencia universitaria. Escribí algunos libros y muchos artículos y suelo ser invitado a dar conferencias en América latina. Mi mejor virtud: una curiosidad insaciable. Mi peor defecto: tener el "si" fácil.
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Una respuesta a El anuncio de navidad de un supermercado inglés recrea un momento especial de la 1ra guerra mundial.

  1. mritter1946 dijo:

    “Nice piece, Michael. (I made good use of google translate to read it!) The advert has certainly split opinion here in the UK. But as you say, this was a moment of light amidst a period of great darkness for mankind. So as well as commemorating those who gave their lives and those who suffered physical and mental scars for the remainder of their lives, we should also remember that there is more that connects us than separates us as human beings. So to answer your question: “A mi el aviso me gustó. ¿A ti?” Si!

    Alastair MacDonald
    London

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